La gran metrópoli de Mesoamérica
Teotihuacan está considerada como la urbe más importante del periodo clásico (del año 200 al 650 d. C.). Tuvo una extensión aproximada de 20 km cuadrados y una población de entre 150 y 200 mil habitantes. Se calcula que tenía unos 2,200 conjuntos habitacionales y talleres de artesanos que delimitaban la ciudad de los campos de cultivo. Entre sus actividades económicas estaban principalmente la agricultura y las intensas relaciones comerciales que controlaba las rutas del Pacífico al Atlántico, así como el intercambio con Aridamérica al noreste y Oasisamérica al noroeste. Tenía, además, un contacto estrecho con las urbes mayas en el sureste de México y en Centroamérica. Un elemento de primer orden que debe mencionarse fue el control del recurso mineral más importante de la época, la obsidiana, una piedra volcánica con la que elaboraban toda clase de utensilios, armas y objetos suntuarios, que se han podido encontrar en toda Mesoamérica.
Se abrió la tierra
La madrugada del 2 de octubre de 2003 había caído una fuerte lluvia en el sitio. Muy temprano el guardia de esta área se percató de que, a unos pasos de la pirámide adosada al Templo de la Serpiente Emplumada, se había abierto un agujero. Para ubicar al lector, hay que decir que esta pirámide está en el conjunto arquitectónico conocido como la Ciudadela (foto 2), una gran plaza cuadrangular de unos 400 metros por lado, rodeada por plataformas escalonadas.
Sergio Gómez narra cómo les pidió a sus ayudantes que lo ataran a la cuerda y lo hicieran descender por el ducto sin haber calculado el riesgo de esta acción temeraria. Recuerda vívidamente el miedo que sintió durante el descenso en la oquedad oscura y maloliente. Lo que sigue son sus propias palabras...
"Debo confesar que no sabía de qué se trataba... quito unas piedras que se habían caído y con una pequeña linterna logro ver, para un lado y para el otro, un ducto que está a unos 15 metros de profundidad. Salgo y debo decir que lo primero que sentí fue una honda emoción pues no sabía de qué se trataba, no tenía la menor idea de qué era lo que había allá abajo y, debo decirlo con toda sinceridad, cuando te suceden este tipo de hallazgos no puedes dormir y solo te preguntas ¿qué es?, ¿por qué?, ¿de qué se trata?, ¿cómo voy a plantear esta investigación? Este era un hecho de suma importancia. Me comunique con las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia y les di la noticia de lo encontrado.
“Cuando bajé por el hueco de 83 cm de diámetro (foto 4), pero de 15 metros de profundidad en completa oscuridad, y que olía muy mal, porque adentro se había acumulado mucha hierba que, con el paso de los siglos, podemos imaginar el estado de descomposición en que se hallaba. Nuestra preocupación era que se hubiera caído alguien durante la noche. Dejamos que se ventilara un poco. Y fue cuando comencé a planear cómo iba a llevar a cabo esta investigación."
Antes de acometer cualquier trabajo en el túnel había que concluir las obras de conservación que se estaban realizando en el Templo de la Serpiente Emplumada, así como la rehabilitación del sistema de drenaje. Es hasta 2009 cuando comienza ya formalmente la exploración de este ducto subterráneo.
“Nosotros calculamos -dice el arqueólogo Sergio Gómez- mediante fechamientos de Carbono-14 la antigüedad de algunos materiales, y por ello sabemos que el túnel fue muy probablemente construido en los inicios de nuestra era, es decir, hace unos 2000 años.
El responsable del Proyecto Tlalocan señala que este espacio no está abierto y desafortunadamente nunca va a estar abierto al público. Y agrega: "Es un lugar muy importante, muy delicado y peligroso, entonces no va a estar abierto al público, pero se están generando recursos para que la gente pueda vivir esta experiencia de ingresar al túnel, ahora con la tecnología 3D, y va a haber una especie de reconstrucción virtual para que se pueda visitar el túnel, no físicamente sino de manera virtual, a través de los medios con los que se cuenta ahora."
Características del túnel
El Túnel tiene 103 metros de longitud. Para que tengamos una idea hagamos una comparación: una cancha de futbol tiene 100 metros de largo, es decir, tiene tres metros más que la cancha.
"Yo entré -señala Sergio Gómez- por un hueco de 83 centímetros de diámetro, y después decido llevar a cabo una excavación unos metros más al oeste para localizar la entrada principal, porque ese hueco por el que yo bajé no era la entrada principal. Tuve mucha suerte porque justo donde yo dije que se hiciera la excavación, ahí fue donde encontramos la entrada principal, a unos 12 metros del hueco por el que yo había bajado el 2 de octubre de 2003."
Esta excavación que hicieron los antiguos teotihuacanos es de más o menos 5 metros por lado y fue hecha en el tepetate. Desde el nivel de la superficie actual se llega a poco menos de 15 metros y luego tiene 103 metros de largo más o menos. A los 71 metros del túnel hay dos pequeños cuartos y desciendes hasta casi 18 metros, y continúas caminando hacia lo que es el Templo de la Serpiente Emplumada, y llegas al final, donde hay tres grandes cuartos que se han designado como las cámaras norte, sur y este, a las cuales se entra de pie. Cuando el túnel fue construido y estana en funciones tenía más o menos unos 2.5 metros de ancho, y en algunas partes alcanza hasta los tres metros de altura.
[2] El texto citado forman parte de la transcricpción de la entrevista que Luis Alberto López Wario realizó para el programa "Somos nuestra memoria", de Radio INAH (1), Sobre el Proyecto Tlalocan.
(2). El Proyecto Tlalocan es una investigación arqueológica que se centra en el estudio de un túnel subterráneo ubicado debajo del Templo de Quetzalcóatl en Teotihuacan. El túnel, que fue sellado hace aproximadamente 1800 años, se considera una representación del inframundo y su exploración busca comprender mejor la cosmovisión teotihuacana.










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