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martes, 1 de enero de 2008

Palenque al fin del milenio (Parte III y última)

La calavera, obra maestra en estuco de los artistas palencanos. (Foto de JCR)

En una entrevista anterior, usted me decía que apenas se encontraba explorado un 20% de la zona arqueológica, ¿qué tanto se ha avanzado con el actual proyecto?

Como decía al principio, hicimos el trabajo de conservación de los templos y no podemos explorar nuevas áreas si no conservamos lo que ya tenemos; tal era la política y el objetivo primordial del proyecto. Además, concluimos en toda esta área central el 20 o 25% de toda la extensión total del sitio y en todos los basamentos porque también era necesario hacerlo, y exploramos también nuevos conjuntos. De hecho intervenimos algo así como 22 edificios en casi dos años y medio de trabajo. Obviamente nuestro porcentaje de visita creció: tenemos ahora de un 30 a un 35 por ciento. Hay arqueología para muchos años.

¿Cree usted que algún día pueda ser reconstruida en su totalidad la antigua ciudad de Palenque?

Bueno, como siempre lo he dicho, creo que hay arqueología para 100 años. Palenque era una ciudad grande. Existen sitios mucho mayores como Tikal que tiene 22 km2 y creo que a través del tiempo pueda llegar a realizarse con no sé cuantas generaciones de arqueólogos. Lo veo a muy largo plazo. 

¿Por qué?, porque se parte de la experiencia de los trabajos realizados y se requiere de una inversión cuantiosa. La arqueología es muy cara, ya lo hemos comprobado.

¿Cuál es el trabajo que hacen ahora en Palenque?

Palenque se necesita conservar y es un trabajo permanente, pues tenemos problemas serios con la vegetación dadas las condiciones climáticas. Normalmente la temporada en campo son de máximo 4 meses al año. Eso nos permite hacer la labor de exploración. Tenemos una segunda etapa donde analizamos la información que aparece en las exploraciones, y una tercera, a finales de año, cuando se entregan resultados, informes, artículos, textos, libros, etc. Ésta es la mecánica que se sigue. En el caso del megaproyecto tuvimos que trabajar dos años continuos gracias a los recursos asignados. Hicimos casi 24 meses de trabajo arqueológico. Ahora tenemos por delante una gran labor. Uno pide como un descanso para empezar a analizar esta información, abundante por cierto. Sería un crimen seguir explorando y llenando bodegas sin obtener resultados. Para este año y el que sigue, se ha planeado hacer esa labor de gabinete, esa labor de preparar informes, de redactar artículos y textos; obviamente se continuará con el programa de mantenimiento y quizá alguna excavación mínima, pero ya no en el volumen con que se realizó en años anteriores. Lo importante ahora es entregar resultados.

* * *

Sonó el teléfono. Una llamada telefónica le recordaba que en ese momento debía partir hacia Palenque. Nos despedimos de prisa. Dejaba las oficinas y se trasladaba a la zona arqueológica. Le esperaba un viaje de 5 horas. Yo me quedé por un rato en su cubículo contemplando la foto de la Reina Roja.
Palenque, gracias a la acción y pasión de estos hombres, permanece para las generaciones futuras.

Palenque al fin del milenio (Parte II)

Crujía del Templo de las Inscripciones. Los dos tableros, izquierda y derecha, suman cerca de 620 glifos. (Foto JCR)


Este tipo de personajes tenían un rango muy elevado dentro de la estructura social palencana. ¿Cuáles eran los cargos y las responsabilidades que tenían que cumplir personajes como Pakal o la Reina Roja?

Los estudios sobre la estructura social de los antiguos mayas se apoyan básicamente en las referencias históricas que dejaron los misioneros en Yucatán, principalmente Diego de Landa, en su libro Relación de las cosas de Yucatán. La mayor parte está basada en las descripciones de misioneros, de donde se puede determinar que tenemos un estrato social, el más bajo, que viene siendo la sociedad campesina, los agricultores; hay otro nivel donde están los artesanos, los especialistas; hay toda una burocracia en un siguiente nivel, y por último, se remata con el gobernante, con el gran señor, el Halach Uinic, como le llaman. Esto es más o menos como está compuesta esta pirámide social.

El caso de ella, parece ser que es un personaje importante por lo que ya apuntamos, más no sabemos todavía si formaba parte de la élite gobernante. No se puede afirmar todavía que sea una reina, pues no tenemos el dato porque carecemos de inscripciones; sabemos por el hecho de estar enterrada en la plaza principal, que debió haber ocupado un puesto importante en la jerarquía, ya que los acompañantes aparecen con deformación craneana, con incrustación y mutilación dentaria, lo que nos confirma que sus acompañantes pertenecían seguramente a la nobleza. Por lo general, se habla siempre de acompañantes esclavos, como aparecen los seis personajes que entierran junto con Pakal. En este caso es diferente: la deformación craneal y las incrustaciones dentarias, están indicando otro status social.

Con base en los estudios actuales de epigrafía, ¿qué dicen realmente los jeroglifos mayas? Parece ser que en la actualidad se ha llegado a confirmar ciertas cuestiones de carácter histórico en referencia directa a los personajes o a supuestas acciones de éstos. ¿Qué nos puede decir de esto?

Hay básicamente dos escuelas que han trabajado el nivel epigráfico: la escuela norteamericana y la escuela rusa. Con Tatiana Proskuriakof y Heinrich Berlin, se sientan las bases para que esta primera interpretación se desarrolle. Los textos sí son, en muchos casos, textos históricos. Se ha detectado y confirmado, de acuerdo con los estudios recientes de Linda Schele y Peter Mathews, continuadores de esta escuela epigráfica, que en los glifos se habla de nacimientos, de ascensiones al trono, de muertes y de alianzas matrimoniales, y han afirmado, que, quizá, una de las historias más completas que se tengan en toda el área maya es justamente ésta de Palenque. Ya tienen identificados a toda una serie de personajes en muchos de los tableros de la ciudad y hablan de dinastías, identificando hasta 15 y 16 gobernantes. Esto, claro está, es historia y hay que tener un poco de cuidado pues en ocasiones no tiene mucho sustento. Nosotros, como arqueólogos, tenemos que tomar en cuenta estos datos para intentar, a través de ellos, reconstruir los sucesos históricos. Yo insisto, tenemos ya un ejemplo de que para acercarnos al personaje habrá que trabajar a nivel de los restos materiales, y por lo que estamos viendo ahora, nos están llevando hacia una ocupación tardía de acuerdo a la cerámica, aunque todavía falta por hacer toda una serie de análisis para llegar a confirmar esto que muchos especulan: de si el personaje encontrado era la esposa de Pakal.

Hace unos meses, en la última reunión del Congreso Internacional de Mayistas (mayo de 95), en Quintana Roo, aparece Yuri Knorosov, que viene siendo como la otra escuela de epigrafía, la escuela rusa, y de hecho le da un nombre al personaje que encontramos: la llama “Guacamaya Blanca” y empieza a hablar de un personaje femenino que fue traído de Yaxchilán. Pero si uno lee atentamente sus argumentos, se ve que no tiene bases suficientes para afirmar este tipo de cosas. Esa misma pregunta me la hicieron en el Congreso y les dije lo mismo: no tenemos bases que nos permitan hacer esa afirmación.

Hay que ser muy cuidadosos en las afirmaciones, en el trabajo científico...

Sí, es parte de la cuestión científica y arqueológica. A veces con la nueva información se nos caen muchas cosas que ya se tenían planeadas desde años atrás. Y aquí viene lo interesante de la investigación arqueológica: un nuevo dato, nos va a permitir derribar cosas que ya se sabían confirmadas. Digo esto por que se han producido una serie de contradicciones entre epigrafistas y arqueólogos. Es sabida la contradicción que existe entre Alberto Ruz y los epigrafistas de la escuela norteamericana. Éstos afirman, por ejemplo, que los glifos señalan que Pakal murió a los 80 años; mientras que los estudios de antropología física y osteológicos, que realizó el maestro Arturo Romano, y quien de hecho está haciendo también los del personaje recientemente hallado, indican, luego de un escrupuloso análisis, que tiene una edad promedio de 40 años. Tenemos entonces, esta contradicción aún sin resolver entre el dato netamente arqueológico y el dato epigráfico.

Pese a las pocas evidencias que existen en las lápidas y esculturas de Palenque, ¿fueron los palencanos un pueblo guerrero?

Se ha hablado de Palenque como un centro astronómico y se ha dicho que era una ciudad de artistas; claro, esto se debe a que las representaciones de sus tableros y estucos no muestran ninguna representación, digamos “guerrera”, como las que tenemos en Toniná, en los bellos dinteles y estelas de Yaxchilán, y en las pinturas murales de Bonampak. Esto se pensaba hasta el año pasado. Junto al templo de la Cruz Foliada llevamos a cabo una exploración en el Templo de los Guerreros, anteriormente designado como templo XVII, y localizamos un tablero de características similares a los de los templos del Sol, La Cruz y la Cruz Foliada, que se componen de tres planchas. En este caso, sólo aparecieron dos, y en ellas encontramos la primera representación guerrera: el personaje ricamente ataviado con un atuendo “militar” es Chan Bhalún, el segundo gobernante más importante del sitio, y del que no se tenía ninguna representación anteriormente. Es hasta este momento en que podemos hablar de las representaciones “guerreras”. En el tablero aparece un personaje de pie con una lanza y tiene a sus pies un cautivo. A la fecha no hemos podido descifrar tres de los glifos que nos impiden identificar al personaje capturado. Este descubrimiento habla por sí mismo de aquellas características que en el orden de lo militar, tenían también los palencanos.

Los trabajos se habían concentrado en la parte central y conjuntos adyacentes; había que salirse un poco hacia el exterior como lo empezamos a hacer a partir de '92, explorando otro tipo de conjuntos que nos permitieran en un momento dado recuperar este tipo de información. La mayor parte de los trabajos anteriores se concentraron en la plaza ceremonial, y yo creo que si tendemos a salir hacia el exterior del sitio podremos encontrar más elementos y nuevos conocimientos.


Continuará...

Aquí es Oaxaca... ¡¡Pásele!!